Sudáfrica 2010 prometía mucho: jugadores como Messi, Rooney, Robinho y Podolski, por nombrar algunos, estarían en el torneo más importante del mundo. Sin embargo, todo quedó en eso: una promesa.
A varias selecciones que aspiraban a llegar a lo más alto ni siquiera les alcanzó para superar la primera fase. Sin ganar ningún partido, los franceses tuvieron que dejar el continente africano envueltos en un escándalo tras la exclusión del equipo de Nicolás Anelka. Italia tampoco tuvo mejor suerte. Los campeones de Alemania 2006 quedaron fuera del torneo luego de perder contra Eslovaquia, país que por primera vez disputaba una Copa del Mundo.
El caso de Inglaterra es bastante especial. Con todas las figuras que contaba Capello (Gerrard, Terry, Lampard, Crouch y Rooney), todos pronosticaban que la selección dorada del fútbol inglés haría historia, como el combinado del ’66. Teniendo un juego bastante mediocre, los isleños lograron clasificar a segunda ronda, pero ahí se encontraron con la potencia alemana, que no tuvo reparos para pasar por encima y propinarle un 4-1 inapelable.
En las siguientes tres fases, ni la dupla Robhino-Fabiano, ni Messi ni los alemanes Podolski y Klose fueron capaces de guiar a sus escuadras a lo más alto del fútbol. Brasil, Argentina y Alemania quedaron en el camino. Los dos primeros con justa razón.
A pesar de que la final prometía mucho, los primeros 90 minutos fueron bastantes fomes. Holandeses y españoles llegaban al área contraria, pero no lograban meter el balón dentro del arco. Se tuvieron que jugar 30 minutos adicionales para que España se coronara campeón del mundo por primera vez en su historia.
De todo esto se puede concluir una cosa: la gran mayoría de las figuras de este Mundial pasaron sin pena ni gloria. Ninguno de los cuatro máximo anotadores aparecía hace un mes como una de las figuras que destacaría. El mejor jugador del campeonato no fue ni un argentino, ni un alemán, ni un brasileño, ni siquiera un holandés o un español: fue el uruguayo Diego Forlán.
Más que un desfile de estrellas, Sudáfrica 2010 fue un desfile de fracasos. Sólo nos queda esperar que en cuatro años más los eternos candidatos a ganar la Copa (Alemania, Argentina, Brasil, Francia, Inglaterra, Italia, Holanda y ahora España) demuestren por qué son consideradas las mejores selecciones del mundo. Esperemos que más que por una promesa de grandes jugadores, Brasil 2014 sea recordado por el jogo bonito.
Por Coni
