Vuvuzelas, Jabulani, mal juego, pocos goles… Son las palabras que más se repiten al escuchar los comentarios de las miles de noticias mundialeras. ¿Esto es el mundial de Sudáfrica 2010?
Sudáfrica es el primer país del llamado continente negro, pobre y subdesarrollado, que obtiene la organización de un mundial de fútbol, y se nota la diferencia.
Atrás quedaron las bocinas de aire comprimido, la utilización de tecnologías de última punta para todo, el enfásis en lo lujoso y la competencia para aparecer como el mejor organizador en la historia de los mundiales.
Me gustaría hacer una mención especial a las tan odiadas vuvuzelas. “Son el punto negro de este mundial, le quitan magia al fútbol”, aseveraba Pedro Carcuro, casi exigiendo su prohibición. Esto no es cierto, las vuvuzelas, trompetas, cornetas o como quieran llamarle, han existido siempre, sobre todo en los estadios de países subdesarrollados o en el fútbol popular. Son parte de los gritos y las canciones de aliento, tal y como lo demuestran las melodías de las barras africanas (coreadas por vuvuzelas). Los partidos de las gradas se ganan con ruido y fuerza, no con elitismos ni refinamientos por parte de la hinchada.
Por otra parte, pocos goles y mal juego es la tónica de los partidos, con la única excepción de Alemania y Argentina; esto no lo hace un mal Mundial. Siempre pasa lo mismo en las primeras fases desde que el fútbol dejó de estar monopolizado por las potencias mundiales (entiéndanse los siete países que han ganado alguna Copa Mundial). Ahora se juega de mano a mano y es una consecuencia de jugar en grupos, nadie quiere tener 10 goles en contra y todos buscan obtener puntos, respetando el principio de no perderlos. Todo esto se acaba en la segunda ronda; es ahí cuando se juega la vida. No pueden aseverar que es un mal Mundial hasta que los noventa minutos finales, si es que no hay alargue, estén concluidos y un equipo viva la gloria de ser campeón del mundo.
Sudáfrica no busca ser el mejor gastando millones porque sí, quiere serlo transmitiendo contenidos y dando simbolismos a cada una de las presentaciones, nombres y colores que hay en cada evento, estadio o persona. Para ellos es una fiesta dar a conocer al mundo algo más que niños hambrientos, enfermos de sida y gente que vive al margen de lo considerado civilizado por el mundo.
Es la fiesta del deporte, la esencia del fútbol, la alegría de África y el sueño del mundo, no lo arruinen con malos comentarios; tan sólo estemos dispuestos a disfrutar.

Es la fiesta del deporte, la esencia del fútbol, la alegría de África y el sueño del mundo, no lo arruinen con malos comentarios; tan sólo estemos dispuestos a disfrutar.
Eso lo encontré sublime. Es cierto todo eso, es cierto que es la oportunidad de África de darse a conocer por más que por el hambre y el sida.
Yo también creo que sin todos esos simbolismos, este Mundial tan simbólico en sí, no hubiese sido lo mismo.
Te felicito !